top of page

EL MUERTO 

Este muerto es trans: desplazamiento y transición, primero, del texto batailliano1 a la talla de Newton; las palabras se transfiguran y pasan al bronce que las imagina. Las esculturas —que se funden con los dibujos— son una manera de adherirse al otro, a lo otro que no se es. Son, aquellas, un homenaje que Newton rinde a la mística-erótica propuesta por el francés. “El muerto”, publicado póstumamente en 1967, narra la historia —en veinte y ocho breves escenas— de María cuyo amante recién murió en sus brazos. En sus últimas horas, María, demente y desnuda se precipita a su encuentro…posible ya solamente en la muerte. Ese texto batailliano inspira esta muestra en la cual Newton, también desbocada, se precipita hacia Bataille. En este muerto —en esta muestra— todo es coito, sonrisas vacías, muslos y botellas, violencias, rajas, escatologías. Este muerto es también translación por implicar una mudanza: la traducción de Raúl Falcó al texto de Bataille, que se republica. Newton bromea —porque sabe que la mejor máscara es el humor— sobre sus dibujos: “son primitivos”. No necesita sino dos o tres trazos, unas pocas líneas, para sugerir y suscitar; el erotismo newtoniano no consiste tanto en explicitar; es más imaginación y fantasía que pornografía. O como dijera alguien que he olvidado: lo importante del erotismo es desearlo, lo demás es sexo, pura gimnasia. La distinción entre erotismo y sexo fue una de las investigaciones continuadas de Bataille, procurada casi exhaustivamente. La experiencia erótica-mística, nos dice, muestra el abismo y puede ser un camino a la aniquilación del yo. Bataille —lo sabemos— acuñó el término “pequeña muerte” para referirse al acto erótico que nos disuelve, que cancela nuestras formas individuales para desvanecernos. Hay una sintonía íntima entre Newton y Georges Bataille quien muchas veces publicó sus textos bajo seudónimos. “La historia del ojo”, por ejemplo, fue publicada bajo el pseudónimo de Lord Auch. ¿Lo hacía para evadir la censura de la que muchas veces fue sujeto, o para inventarse heterónimos que le liberaran? En todo caso vale especular qué significa esconderse. O, mejor: ¿qué revela la creación de una identidad nueva que sustituye a otra? ¿Qué potencias se inscriben en la capacidad de no fijar la propia identidad, de reactualizarla constantemente? Quién es Newton: un joven escultor, un astrónomo, una tarotista retirada, una inexistencia, una entidad ficcionada con sus mediaciones en bronce, etcétera. Newton es todo ello y una escultura funeraria. Se puede decir, me atrevo, de la obra de Newton —desde hace décadas y hasta ahora— que está gobernada por un impulso deseante: cada una de sus obras consagra un deseo consumado. Fíjense bien: la sombra del muerto emana de la muerta. Última iteración trans: transgresión. Aquello que nos aviva es el espejo de lo que nos aterroriza: la muerte y sus gradaciones de violencia.

Curaduría: PEPX ROMERO

Texto de sala: MAURICIO MARCIN

Fundidor: MARCOS LIMA 

Selección musical: ANDREA FERREYRA 

LODOS GALLERY, CDMX 

FEBRERO-MAYO, 2024

  • alt.text.label.Instagram

©2025 por Pepx Romero . 

bottom of page