Entre los nichos oscuros de este templo de más de treinta años de rostro actual y trescientos de su faz más antigua se ha escrito la historia del arte contemporáneo del país. El cuerpo como un dios extendido en toda su dimensión histórica, pornográfica, violenta y sublime. Performance es el nuevo muralismo es un retablo monumental del artista Pepx Romero compuesto por 23 paneles de acrílico sobre manta que recrea escenas del archivo de Ex Teresa Arte Actual, un homenaje a los años de historia del performance y las prácticas no convencionales en México.
A la manera de como el muralismo propuso un relato nacional del México posrevolucionario, este retablo reconstruye las escenas que han definido el legado del museo, sus rostros y cuerpos dolientes, sus consignas, besos y secreciones. Cada uno de sus páneles retoma imágenes asentadas en los registros del Centro de Documentación del Ex Teresa para contar la historia de unas prácticas que por su naturaleza han sido efímeras pero trascendentes, que se han guardado en la memoria y las imágenes de la ciudad.
El retablo en América Latina es una herencia del barroco europeo, momento en que la profusión de las formas alcanza una incontinencia majestuosa para impulsar el culto a los santos y a la práctica piadosa contra el ascetismo protestante. La obra Performance es el nuevo muralismo cambia la madera, piedra, mármol y el alabastro por manta cruda para proponer una comunión precaria pero de igual trascendencia en el espíritu. El santoral que aquí se venera es de figuras de carne y hueso que durante el tiempo breve del performance se transforman en dioses que han puesto en escena los conflictos del México contemporáneo, sus desigualdades, sus esperanzas y también los estertores entre el cuerpo, el erotismo y lo sagrado.
Este es un altar sin oficiante, está más bien dirigido a que cada uno de sus espectadores recuerde el tiempo dilatado de esta historia que siempre ha apostado por imaginar otro espacio, otro México, por generar en el presente, en el acto, una conmoción entre artista y audiencia que sacuda las certidumbres, que encuentre su incidencia en lo real del pensamiento. El retablo ha sido históricamente la palestra que buscaba alentar la imaginación para salvaguardar la devoción popular, Performance es el nuevo muralismo recuerda las raíces populares, indígenas y coloniales que alentaron el movimiento muralista para valerse de la técnica del cartelismo de protesta, de la manta mil veces enarbolada en la calle, como un acto de fe en un público porvenir que se convierte en cómplice de la historia de un templo torcido, raro y en actual decadencia.
Instalado en el Presbiterio del Museo Ex Teresa Arte Actual, el retablo Performance es el nuevo muralismo, es una imagen de la compleja y apasionante historia de este museo establecido para recibir las prácticas contemporáneas y contraculturales, como una celebración de las ceremonias invertidas, de las misas oscuras, del cuerpo y la sangre de los artistas que aquí se han entregado.








